Del mostrador al taller, de la caja al cliente — y el tótem de autogestión en el salón. PlotLab conecta todo en tiempo real.
El problema no es la falta de trabajo. Es la desconexión entre las áreas.
Kanban de órdenes por sector, con registro fotográfico, historial y avance minuto a minuto.
Kiosco en el salón: imprimir, consultar una OP, ver el catálogo y hablar con PlotAI sin hacer fila.
Caja por usuario, arqueos y cierres, Mercado Pago, módulo ERP y facturación.
Clientes, cuentas corrientes, CRM, presupuestos y asesoría técnica en un mismo lugar.
Legajos digitales, control de asistencia con reloj facial, menú diario y postulaciones.
Asistente con IA para operar más rápido: lectura de comprobantes, comandos por voz y conciliación.
El cliente se atiende solo en el salón. Menos fila en el mostrador, más autonomía — y la misma operación conectada al taller.
Subí el archivo escaneando un QR, cotizá, pagá en caja o por Mercado Pago, y la cola llega directo al taller.
Estado del pedido con número de orden o DNI/CUIT, con el detalle de en qué sector está.
Catálogo del portal: elegí, adjuntá archivos y dejá el pedido listo sin pasar por mostrador.
Asistente con voz que guía al cliente mientras se autogestiona.
De la consulta a la entrega, sin fricción y sin papeles sueltos.
Por tótem, portal web o mostrador.
La OP aparece en el tablero central.
Sector por sector, con foto y chat interno.
El cliente escanea el QR y ve el estado.
Caja, Mercado Pago o cuenta corriente.
Factura emitida y expediente completo.
El cliente imprime, consulta y encarga solo. Nadie más lo tiene en San Juan.
Sin «esperá que actualizo la planilla». El dato cambia y todos lo ven.
Producción, plata, personas y cliente en un mismo ecosistema.
Habla el idioma del taller: OP, sectores, pruebas de color, terminación.
Interfaces para móvil, reloj facial, tótem y trabajo en campo.
Arquitectura moderna y segura, sin fierros que mantener en la empresa.
No es un chatbot pegado encima: PlotAI ve la misma operación que el equipo y trabaja sobre ella.
Cargá una factura o remito con la cámara y queda registrado, sin tipear.
Consultas del taller y del tótem sin soltar la herramienta ni hacer fila.
Cobros, cuentas corrientes y cierres de caja revisados contra el sistema.
Clasificación de trabajos y procedimientos internos, siempre a mano.
Una plataforma propia, profundamente integrada y lista para crecer con la operación, con el tótem de autogestión como cara visible al público.